Sabemos que para muchas madres es muy difícil crear el hábito a sus niños por comer verduras y hortalizas, sin embargo, hoy les enseñaremos una estrategia con la cual encantaran a sus hijos. Y créanlo, porque funciona.
El estudio fue hecho en el Centro de Investigación de Nestlé de Lausana y en el se especificó que los niños que ayudan a sus padres a cocinar consumen un 76% más de vegetales. Pero lo más sorprendete fue que luego de consumir estos alimentos verdes, los pequeños desarrollaban emociones positivas.
Y eso no es todo. Se observó que los menores que apotaban en la cocina dedicaban más tiempo al momento de digerir sus comidas, lo cual es muy beneficioso para la salud.
Ahora que sabes que comer verduras no es una misión imposible, invita a tus hijos la próxima vez que vayas a la cocina.