¿Sabías que los estados emocionales negativos y el hambre provocan cambios neuroquímicos en determinadas regiones cerebrales? Pues bien esto es cierto y aunque no vamos a hablar de cuales son esas zonas específicas, si te citaremos algunos ejemplos de alteraciones en los que se refleja la importancia que tiene para nuestro organismo el alimentarnos bien.
Pasar malos ratos y, además, sentir que el hambre nos abruma provoca una disminución de los niveles de serotonina cerebral (neurotransmisor). Esto significa que estaremos más propensos al displacer y a un aumento de la impulsividad, o sea , a sentir urgencia por comer.
Por otra parte, la dopamina (otro neurotransmisor) disminuye sus efectos cuando enfrentamos situaciones complicadas y, contrario a esto último, habrá una mayor actividad de este neurotransmisor si estamos ante estímulos de comidas atractivas.
Cómo ves en ambos casos nos llevan a comer de manera impulsiva, lo cual no es lo correcto ya que generalmente lo sentimientos de culpa no tardan en aparecer y, aunque los neurotransmisores que estaban desnivelados volverán a su lugar, esto solo será por un momento.
Por ello, es que es muy importante que vigiles tus cambios de humor y la influencia que tienen ellos con el resto de tu organismo, porque enfermedades graves como la bulimia o la anorexia están muy cercanas a esto. Lo ideal es que aprendas a comer, ordenando tus horarios y hábitos alimenticios para prevenir cualquier enfermedad y que mejor que hacerlo con nuestro especialistas de Rednutricion!