Contar las calorías de lo que consumimos en nuestras comidas es un recurso que la mayoría hemos utilizado para controlar nuestro peso, sin embargo, te sorprenderá saber que registrar la cantidad de calorías que consumes no te ayudará a cuidar tu peso y que, incluso, es una medida que está llena de falencias.
¿Por qué? A continuación te lo explicamos.
1. Es más importante la información nutricional que las calorías. Piensa en este ejemplo “100 calorías de hidratos de carbono no son lo mismo que 100 calorías de grasa”. ¿Lo habías pensado así antes?
2. Contar calorías no es exacto. Esto dependerá de la fuente de información que utilices para extraer la cantidad de calorías de cada alimento… No todas son de fiar.
3. Favorece la obsesión. Buscar con exactitud lo que comes y cuánto comes puede llevarte al borde de la locura y podrías desiquilibrar tu organismo al volverte dependiente de los números.
4. Las calorías no son lo único importante. Este registro solo nos informa sobre la cantidad de energía que estamos consumiendo, sin embargo, no consideramos los niveles de colesterol y nos olvidamos de controlar la glucemia y la presión arterial.
5. Si se hace una dieta baja en calorías puede estar des balanceada. Sobre todo si se hace sin supervición médica. El problema radica en que no te aporta lo que tu organismo necesita a diario.
6. Contar calorías tiene cierto grado de complejidad. En necesario buscar los alimentos en tablas que no siempre son exactas. Lo tedioso de ésta tarea te puede llevar a que te aburras de la dieta y la dejes de lado.
Contar las calorías puede resultar positivo para los atletas o las personas que practican el físicoculturismo. Ellos necesitan conocer cada composición específica del cuerpo. También puede resultar útil para la persona que desconoce cuantas calorías consume diariamente