Muchos de los alimentos que consumimos contienen lectinas, estás proteínas no inmunes tienen una actividad biológica que puede destruirse mediante la cocción. Poco se conoce sobre las consecuencias del consumo de lectinas en su forma nativa.
Se analiza la teoría de que algunas lectinas sin cocer podrían producir enteritis en los humanos y ratas. Se ha observado mediante experimentos con ratas que las lectinas se pegan a susmicrovellosidades intestinales, lo que tendería a producir disrupción de la estructura intestinal. En vista de que los tomates se consumen crudos o poco cocidos, es probable que su lectina sea consumida en su forma activa. Este estudio se realiza para analizar cómo funcionaría la lectina del tomate en el tracto gastrointestinal.
El método con que se realizó estudio se basó en alimentar a 4 grupos de ratones con lectinas de tomate estandarizando condiciones de preparación y concentración tanto de la dieta que contenía la lectina cómo de las dietas control. El estudio arrojó evidencias mediantes examinación histológicade que las lectinas del tomate resisten la digestión en el tracto alimentario de la rata y se une a sus microvillosidades intestinales, sin producir daños patológicos aparentes.
En conclusión aparentemente la lectina de tomate resiste la digestión intestinal tanto en ratas como en humanos. En el caso de las ratas no produce aplanamiento de las vellocidades y esto abre la posibilidad de que tampoco aplane las células intestinales humanas. Al unirse a las microvellosidades podría influenciar en la patogénesis de la enfermedad celiaca y su función inhibidora de la transformación de linfocitos puede producir inmunosupresión por lo que beneficiaría a los pacientes que padecen enfermedades autoinmunes.
Escrito por María Paz Velez, Nutricionista Clínica.